domingo, 1 de mayo de 2016

Migdal

"Keep your face always toward the sunshine and shadows will fall behind you" (Walt Whitman)

"Sólo hay una cosa buena en la vida, y es el amor" (Guy de Maupassant)


Migdal
(“Torre” en Hebreo)

Tan siquiera las sombras
anochecen mi deseo ni son capaces
de derribar esta torre de amor
edificada entre murallas de sólidas caricias
y emplazada sobre la deliciosa pradera de tu vientre.
Te conozco desde antes de recordarte.
Aquí de nuevo nos miramos desde otros ojos más oscuros.
Voces de piedra que construyen fuego de mis palabras.
Dulces arcos de dicha consagran las ventanas
desde donde miramos con sosiego
dividido por un río de distancia.  
Escaleras que llegan a lo prohibido se alzan hacia el norte.
Somos atacados por lanzas de celos
y cañonazos de envidias contra nuestros muros de vez en cuando,
pero todas esas armas son débiles
pues provienen de tierras donde siempre hay guerras
y las malas artes son vencidas 
con la luz de nuestros ojos cerrados.
Donde hay luz no puede haber oscuridad.
Donde hay amor no hay nada más porque hay todo.


Beatriz Casaus 2016 ©


sábado, 19 de marzo de 2016

Para Él

Esta entrada va dedicada a mi chico, (como no tiene facebook lo publico aquí para que me pueda leer). Me siento agradecida por estos tres años y ocho meses juntos en los que me ha regalado tanta felicidad y amor, un amor que cada día se ensancha y agranda.

Nuestro amor nació el día que nos vimos por primera vez y lo supe cuando rozó mi brazo y sentí electricidad recorrerlo como nunca antes me había pasado. Aquello fue una señal de algo por lo menos distinto y como poco, muy importante en nuestras vidas.

Como yo soy muy rebelde, hoy no celebro el día del padre, (eso ya lo hago los demás días cuando nadie se acuerda y mi padre sí) yo hoy celebro este amor que me llena y que me hace mejor persona.

Gracias por demostrarme tanto todos los días y por todas las cosas que has hecho por mí :) ¡Te quiero mil!



sábado, 27 de febrero de 2016

Este no es un poema de amor

"Si tienes suerte, en algún momento de tu existencia te encontrarás en un callejón sin salida. O, para decirlo de otra manera: si tienes suerte te encontrarás en una encrucijada y verás que que el camino de la izquierda lleva al infierno, que el camino de la derecha lleva al infierno, que la carretera que tienes delante lleva al infierno, y que, si intentas dar la vuelta, terminarás en el infierno. Todos los caminos te llevan al infierno y no hay escapatoria, no tienes alternativa. Nada puede ya satisfacerte. En este momento, si estás preparado/a, empezarás a descubrir dentro de ti lo que siempre has deseado pero nunca has podido encontrar. ¿Y qué pasa si no tienes suerte? Si no tienes suerte, sólo alcanzarás este punto cuando mueras. Y no será buen panorama, porque seguirás deseando lo que ya no podrás tener jamás. Somos seres humanos, dotados de una increíble dignidad; pero no hay nada menos digno que olvidar nuestra grandeza y aferrarnos a un clavo ardiendo..." (En los oscuros lugares del saber  de Peter Kingsley) 


Este no es un poema de amor

Se me escapa la verdad de las manos
huye de mí despavorida
buscando la ternura que la durmió.
Este no es un poema de amor,
es un sentimiento dormido
en la penumbra de una caricia.
Soy esclava de una voz inventada
que esconde la verdad a tragos.
De esa que retuerce por dentro
y te cala hasta el alma
y hace que aprietes los puños
hasta convertir los cielos
en rincones a los que regresar.
Ando como los girasoles
perdidos sin el sol.
Me duelen los dedos de escribir silencios
y mis labios,
se sienten como huéspedes en boca ajena.
Soy como el muñeco de un ventrílocuo
o como cuando cierras los ojos
porque no quieres mirar.
Sólo los artistas saben plasmar
la verdad sin contarla,
ellos simplemente la muestran.
Y así entumecidos andamos, callados,
para no esparcirla.
Aunque de eso es mejor no hablar,
no vaya a ser que se sepa
porque callados estamos más guapos,
pero también nos morimos de infelicidad antes.
Las consultas de doctores están llenas de personas infelices.

Y a mí se me enfría el pecho de guardarla,
mientras febrero ruge desde mi ventana
esperando a que la primavera le cure.
Pero febrero es el mes más largo,
digan lo que digan,
mientras anhelo
a que la verdad me cure a mí.


Beatriz Casaus 2016 ©






viernes, 5 de febrero de 2016

Un poquito de montaña y dos poemas

"Nos enseñaron desde niños cómo se forma un cuerpo, sus órganos, sus huesos, sus funciones, sus sitios, pero nunca supimos de qué estaba hecha el alma". (Mario Benedetti)


Últimamente he estado escapándome a la montaña con mi chico, disfrutando de la naturaleza y empapándome de sus espectaculares vistas y eso como veréis, ha quedado reflejado en estos poemas... Os dejo con unas imágenes de allí arriba donde la paz lo inunda todo (las fotos no son tomadas por mí, sino sacadas de una página de montañismo profesional) ¡ojalá os inunde aunque sea un poquito de esa paz al mirarlas! :) ¡Que disfrutéis todo lo que podáis!






Aires de Desconcierto


Silban voces de revolución,
cataratas de silencios aúllan,
lagos que se esconden de las ciudades
como se esconde la felicidad de los egocéntricos.
Llegad como llegan las montañas con su cima
hacia el trono del cielo,
o tan lejos como llegan los unicornios
cuando recorren el arco iris en busca de una tierra sin mácula.
Son pocos los que razonan en estos tiempos de cólera,
en estos aires de desconcierto,
mientras los mansos iluminan las cruzadas
que los corazones han emprendido.
Velad por los que aún nos preguntamos cosas,
por los que frenados por las arenas movedizas del miedo
ordenamos a nuestras piernas que sigan adelante.
Muy pocos son incomprendidos
porque sólo los incomprendidos se desnudan,
y por eso acaban siempre ensangrentados.
A ellos el sudor les llega como la miel del viento.
Acariciad el contraste con la luz y
devolved las alas a los que nos hemos caído.
Alentarnos con la gloria de un abrazo 
aunque sea a destiempo
o con el cálido rumor para anidar mis vértebras vacías.
Ilustre es este ahora porque no se volverá a repetir,
no volveré a estar aquí
ni nunca más volveré a ser como soy en este momento
así como el trascurso del río
nunca es el mismo aunque parezca la misma agua.
Bebed de ella y encontraréis la dicha de perseguir un consuelo.
El consuelo de pisar tierra firme desde las alturas
para aquellos que sufren de vértigo.


Beatriz Casaus 2016 ©



Ascensión


Tuve dos rutas principales de ascensión.
Quise subir por la cara fácil
y perderme sin brújula en uno de esos besos tuyos,
pero sólo me dejaste llegar
hasta la zona opaca de tu mirada.

Allí establecí mi campamento base,
desde donde me enamoré de la cara oculta de tu luna.
Así que no me puedo imaginar
lo que será ver el sol salir solemne,
a través de tus ojos

y encumbrar la cima de tu piel.



Beatriz Casaus 2016 ©




sábado, 12 de diciembre de 2015

Matrimonio

“El problema del matrimonio es que se acaba todas las noches después de hacer el amor y hay que volver a reconstruirlo todas las mañanas antes del desayuno”. (Gabriel García Márquez)

“El matrimonio es una gran institución para quien le guste las instituciones” (H. Greele)

“El matrimonio es una barca que lleva a dos personas por un mar tormentoso. Si uno de los los hace algún movimiento brusco, la barca se hunde”. (Leon Tolstoi)


Tenía una compañera de instituto para quien su mayor ilusión en esta vida era casarse. Recuerdo cómo nos hablaba de ello de forma monotemática. Era impresionante, la tía nunca se cansaba de hablar de ello... nos daba todo tipo de detalles sobre su vestido de bodas ideal, el tipo de hombre que le llevaría al altar e incluso tenía una imagen bien retratada en su cabeza de cómo sería su enlace perfecto. Era un tema que le fascinaba y que según sus propias palabras, se trataba de “el sueño de su vida”. Hace pocos años se casó y hasta el momento parece que vive en un matrimonio feliz o así se encarga ella de mostrárnoslo a través de su cuenta de Facebook. Y yo que me alegro por ella, pero siempre me pareció un ideal un poco simplista que parece que estuviera ligado a la psique femenina, el hecho de que una mujer se deba sentir realizada por casarse y en última instancia por tener hijos y formar una familia.

El caso es que no sé si es que soy poco femenina, (no me gusta cocinar, de pequeña prefería jugar a los Gi Joe en vez de a las barbys, no me gustan las babyshowers, me pongo nerviosa con las cursiladas que algunas parejas utilizan, incluso me pongo nerviosa ante toda la amalgama de detallitos en los que hay que pensar para las bodas que a la mayoría de mujeres apasiona) pero a mí toda la parafernalia de las bodas y la institución sólida del matrimonio nunca me ha llamado especialmente la atención. Más bien me he llegado a plantear si una vez contraído hará feliz o si uno se acordará de aquel archiconocido refrán que algunos amigos lanzan como en tono de condolencia y con palmadita en la espalda incluido, ese: “Te casaste, la cagaste” que a todos atemoriza. Siempre he cuestionado si el ideal vendido por Disney  del “se casaron y comieron perdices” era real o si es un camino arduo por el que transitar. Puede que sí proporcione felicidad para una gran parte de la población, de hecho es una realidad para muchas parejas que se esfuerzan en mantener su compromiso con el sacrificio de los años, pero parece que el elevado índice de divorcios y separaciones podría demostrar lo contrario en la actualidad.

Como decía antes, cada vez que esa amiga me hablada del tema me provocaba poco menos que controversia e incluso cierta aversión porque de algún modo lo concebía como algo que cortaría mis alas de cierta manera y como una especie de prisión por la que se firmaba un contrato registrado por la Ley. Sobre todo cuando escuchaba frases como: “el matrimonio como proyecto de vida”, ¿es que la vida es un proyecto que se puede planear? o “amar hasta que la muerte nos separe”, ¿pero se puede firmar un sentimiento o la continuidad de ese sentimiento? ¿cómo sé si mañana voy a seguir queriendo a esa persona? personalmente atisbo errores en la concepción, en la base misma del matrimonio. Sé que se me puede tachar de tener miedo al compromiso y en cierto modo puede que sea posible, aunque doy fe de que me involucro a todos los niveles en una relación de pareja, lo que pasa es que lo concibo desde otro prisma más amplio. Como todo en la vida, creo que desde luego el matrimonio debe dar momentos de felicidad, pero el hecho de que por estar casados las parejas se quieran más que las que no lo están y que sea un paso que se deba dar, me parece arcaico.

Luego está el tema de la boda y el tipo de ceremonia por la que se celebra, ya sea religiosa o judicial. Mientras que para muchas parejas es el momento más feliz de sus vidas, yo desde luego tengo la fortuna de tener muchos mejores momentos en la mía. En el caso de que se celebre por alguna religión, lo mínimo es que los cónyuges sean practicantes de la misma, ¿no? en el caso del catolicismo por ejemplo que se trata de un sagrado sacramento, curiosamente muchísimas parejas lo celebran sin haber pisado una iglesia en años o no practicado el cristianismo o el catolicismo en su día a día. Me parece hipócrita y una incongruencia por parte de aquellas parejas que contraen matrimonio por el simple hecho de que sea tradición hacerlo así, o porque “es más bonito por la Iglesia”, o por obligación moral hacia sus padres. Eso es perder el significado espiritual del rito y de todo lo que ello conlleva.

Lo que más me causa tristeza es que conozco y veo a muchas parejas casadas alrededor mío y a veces me pregunto cuántas realmente se aman entre ellas y no están simplemente casados para no estar solos, o por el “qué dirán”. En ocasiones me da la sensación de que no aman realmente a sus parejas o están juntos por un acuerdo tácito entre los dos para guardar apariencias ante sus amigos o familiares, por causas económicas, etc… De hecho puedo afirmar que la mayoría de hombres y mujeres infieles o que han sido infieles que conozco, están casados. 

Yo creo que todos en nuestras vidas tenemos algo en común, algo que todos deseamos. Todos deseamos amar y ser amados. Pero no necesariamente ese amor tiene que ver con el amor de pareja, aunque recalco que cuando lo es, es fantástico. También hay personas que son felices junto a sus mascotas, amigos, familiares o en su propia compañía, sin necesidad de vivir en pareja o bajo el compromiso de un matrimonio. Desde luego que cuando amas a tu pareja y eres correspondido te sientes pleno y sobre todo aprendes muchísimo, pues las relaciones son evolutivas, es decir, hacen crecer y evolucionar como ningún otro camino. El matrimonio bien entendido, como el compromiso del amor que se profesan dos personas es maravilloso, pero todo lo que lo rodea, la parafernalia de la boda y la pantomima que lo circunda es lo que me hace tambalearme hacia el lado de una nueva visión del mismo. Para mí el amor siempre debe ser libre. El amor nunca debe coartar la libertad de existencia del ser amado. El amor debe cuidar, proteger, elevar, ayudar a crecer y desarrollarse en todo ámbito sin caer en apegos físicos o emocionales, aunque un cierto grado de ellos sea lo normal. El cantautor y poeta sudamericano Quetzal Noah así lo define: “No es que quiera estar solo, es que aún no encuentro a nadie que quiere asumir el compromiso de ser libre a mi lado”. Comparto esa visión. Creo que el matrimonio feliz es aquel que dura lo que tenga que durar y en el que los dos individuos crezcan y se amen de forma sana, en cooperación, confianza y mutuo respeto al igual que creo que un amor sano es la base de un matrimonio verdadero, se debe cuidar día a día y se debe ser honesto en todo momento.

No sé si me casaré o no. Sólo sé que yo me caso cada día con mi pareja porque cada día la elijo y cultivamos ese amor. Si algún día decido pasar por la vicaría o el juzgado, lo haré en consonancia con lo que creo pero no podré jurar amor eterno, ni sabré cuánto durará, sólo sé que lo haré desde la parte más noble de mi ser y sin necesidad de firmar un papel, ni de demostrar delante de personas mi amor en público, o de mantener un tipo de vida que esté estipulado como vida matrimonial. Creo en la independencia y en la libertad de todos los seres, el primero de ellos, mi pareja. Si ese matrimonio es durante toda una vida, bienvenido sea, si es durante una década también, pero el tiempo que sea, que sea honesto y verdadero. Para mí el matrimonio o una relación debe ser un estar solo pero en pareja, es decir, no perder nuestra autenticidad, independencia y autonomía, y vivirla junto a la persona con la que elegimos estar, compartiendo con ella también su propia autenticidad, independencia y autonomía y crecer juntos en un amor verdadero y profundo más allá del enamoramiento transitorio, del que por cierto creo que es un error casarse mientras esté en su etapa de apogeo.

A continuación os dejo con un poema mío y con un abrazo inmenso. Gracias por leerme aunque lo que acabéis de leer no lo compartáis. Estoy abierta a opiniones y a comentarios de los que aprender.


Beatriz Casaus 2015 ©


Lengua

He enredado mi vida con tu lengua
y mi piel es un murmullo complicado.
Estoy atada a tu nudo de ombligo.
Atada,
hasta dejar olvidado mi olor en tu agua.
Casarse no es quererse
como regresar no es volver.
Te quiero tanto
como para no casarme contigo,
entiéndelo.
Me asfixio en las caricias
que dan las fronteras.
Me frustra no hablar con tu mente
como lo hago con tu lengua efímera,
aquella que me miente si quiere,
o me envuelve en llamaradas
sobre el mapa de tu cuerpo
para luego masticarme,
tragarme y devorarme,
sin la tregua de un papel 
que no eres tú ni soy yo,
separa.



Beatriz Casaus 2015 ©


domingo, 22 de noviembre de 2015

Un conflicto Serio (el conflicto Sirio)


"Todo el mundo habla de paz, pero nadie educa para la paz, la gente educa para la competencia y este es el principio de cualquier guerra. Cuando eduquemos para cooperar y ser solidarios unos con otros, ese día estaremos educando para la paz". (Maria Montessori)

"Nadie nace odiando a otra persona por el color de su piel, o su origen o su religión. La gente tiene que aprender a odiar, y si ellos pueden aprender a odiar, también se les puede enseñar a amar, el amor llega más naturalmente al corazón humano que su contrario". (Nelson Mandela)





Aunque hayamos retomado nuestras vidas y nos hayamos vuelto a preocupar por las mismas banalidades diarias en las que depositamos nuestra atención, (no hay más que mirar las redes sociales que no son más que un espejo de nuestros intereses de comodidad occidental, digo nuestros porque desde luego yo también me incluyo), mi conciencia me obliga a seguir reflexionando y a utilizar este medio para expresar mis preguntas que dejo en el aire y así difundirlas por esas mismas redes sociales, de las que me gustaría hacer hincapié de que se pueden utilizar también para cosas más interesantes que para sólo colgar fotos, sin pretensión de ningún tipo más que la de expresar mi opinión personal que no es ni mucho menos experta.

Sigo conmocionada por los monstruosos ataques que sufrió Paris el pasado 13/11. Tanto es así  que este sentimiento me ha producido perplejidad ante mi propia hipocresía de haber sentido más en mis carnes hacia los ciudadanos parisinos que a los producidos cada día en la devastada Siria, Líbano o Irak... pero echando un ojo a Facebook o Twitter veo que ese mismo sentimiento se ha despertado en los demás, con muestras de banderas francesas y mensajes de apoyo, no ofreciéndoselo sin embargo hacia los miles de inocentes que mueren o están sufriendo las atrocidades de la guerra en Siria ¿es que acaso hay ciudadanos de primera y ciudadanos de segunda? ¿por qué he sentido más de cerca el dolor ante estas víctimas? el darme cuenta de ello me ha trastocado y hecho sentir inmensamente culpable, pero la culpabilidad no ayuda, ni lleva a ningún lado, sino que frena en muchos sentidos, por lo que he intentando enfocar mis emociones y averiguar la causa por la que me he podido sentir así y ello me ha llevado irremediablemente a investigar más sobre el conflicto sirio. 

Lo primero de todo, están los Mass-Media, que han llenado toda la programación televisiva con imágenes de sufrimiento y dolor e información del atentado de París ofreciendo testimonios in situ y todo clase de detalles, no siendo así el caso con la información mostrada del conflicto sirio de los que sólo aparecen las típicas imágenes de la bomba derribando el objetivo o dedican pocos segundos en mostrar los daños de los atentados que allí se producen. El caso de los dos últimos atentados suicidas de Beirut, Líbano, producido días después del de París es un ejemplo. ¿Por qué se hace más hincapié en lo que sucede en Occidente que en lo que sucede fuera de nuestras fronteras y por qué aquí se centra en tocar más la fibra sensible?

La respuesta de Francia por los atentados no se hizo esperar y días después del atentado, el presidente francés François Hollande, envió ataques aéreos sobre Siria, según la prensa “sobre el bastión del Estado Islámico”. Y a mi aquí me surge otra pregunta, pero si eran objetivos tan importantes, ¿por qué no los atacaron en los bombardeos anteriores, o es que se dejan previstos para casos de venganza? y también me lleva a otra pregunta, ¿esos bombardeos no causan "daños colaterales" (si es que se puede llamar así a la pérdida de vidas civiles) es decir, quizás hayan podido causar muertes de inocentes en Raqqa que aún estando invadida por ISIS podría albergar algún sirio rezagado, quizás niños en hospitales, ancianos, mujeres, discapacitados o sirios que estén ocultos o no hayan podido escapar, es que acaso "los daños colaterales" de inocentes sirios son menos importantes que las víctimas de París? quizás si no se muestran las imágenes ni se da información sobre ello...

Tanto los ciudadanos de París abatidos, como los sirios, son víctimas reales e inocentes que han pagado de forma absolutamente injusta con sus vidas un conflicto que se ha de solucionar ya. En el caso de los sirios llevan sufriendo la barbarie desde que estalló la guerra civil en 2011. Miles han muerto y millones han abandonado sus casas en busca de seguridad, perdiendo la vida en el intento (imágenes que nunca olvidaremos como la del niño de la playa y otras historias desconocidas que no han sido grabadas por ningún objetivo)  y son admitidos a regañadientes en las fronteras de Occidente. Yo lo único que puedo hacer es rezar por todas las víctimas, sus familias y conocidos, ya sean franceses, sirios o de cualquier nacionalidad y porque se instaure la paz en Oriente Medio de una vez, porque desde que se creó el país en 1916 vive en un estado permanente de incertidumbre, desestabilidad política y guerra atroz y en eso están inmersos y tienen que ver tanto la política exterior de Estados Unidos, como la propia Francia, Inglaterra, demás países de Oriente Medio, el régimen de Bashar Al Assad, la oposición de Al Assad o los extremistas radicales. Es decir un conjunto de actores en juego que comparten responsabilidad que debería ser juzgada y no este ojo por ojo del que sólo se quedarán ciegos los de siempre, los inocentes. 



Beatriz Casaus 2015 ©


domingo, 4 de octubre de 2015

Todo puede pasar


"Y nada tenía de malo, y nada tenía de raro, que se me hubiera roto el corazón de tanto usarlo." (Eduardo Galeano)

"Ojalá podamos tener el coraje de estar solos y la valentía de arriesgarnos a estar juntos." (Eduardo Galeano)

"Hay personas que nunca se vuelven locas, qué vidas tan horribles deben vivir". (Charles Bukowski)



Todo puede pasar

Cántame con tus susurros
que todo puede pasar.

Has llenado mis labios de luces.
Has endulzado mi aliento
con tus besos
y mis manos,
no entienden tocar otro cuerpo.

El mío ya no es el mismo.
Se ha convertido en tu casa,
a la que no te cansas de visitar.

Has abierto mi mente
para que se cuelen
palabras resucitadas
que murieron en otra historia,
y que han  vuelto volando
con tu pecho alado.

Cada espacio de entre mis átomos
te abraza.
Cada pelo erizado por tus caricias
te rescata.
Cada abismo de entre mis miedos
te teme.
Cada recodo de mi límite físico
es tuyo.

No te cansas de amar,
no sé si sabes hacer otra cosa.
Lo amas todo, lo das todo.
Todo, es la palabra que te pronuncia a ti.

Creo que es porque te
sale la vida a borbotones.
Estás tan loco como cuerdo,
pues sabes que sólo los locos aman de verdad
y eso da cordura.

No logro saciarme de mirar
el mundo a través de tus ojos.
Podría vivir otra vida entera a tu lado,
porque esta se me hace corta para ti.

Tanta vida por delante
y tanto dolor por detrás...

Gracias por regalarme ese "inesperadamente",
y recordarme que todo llega.
Al fin, todo ocurre.


Beatriz Casaus 2015 ©