viernes, 5 de abril de 2019

La teoría de los puntos


Esta teoría o mejor dicho “idea” es totalmente inventada por mí. No intento dar sentido al sufrimiento en el mundo, eso es demasiado grande y pretencioso, pero al menos a mí me hace la vida más llevadera, así que lo comparto por si acaso alguien está tan loco como para pensar como yo.
Desde que se me ocurrió, quiero pensar que vivo un poco más liviana en mi ingenuidad. Sigo buscándole una explicación al sufrimiento que se pueda demostrar, pero eso parece una quimera inalcanzable. La verdad es que ni por lo más remoto esta idea nacida en mi imaginación tiene ninguna validez científica ni de ningún tipo, pero me hace vivir con esperanza, que no es poco.
Siempre me he sentido especialmente atraída y tenido mucha sensibilidad por la gente que sufre, además constantemente he intentado buscar una explicación válida para intentar “entenderlo” (si es que ello se puede justificar de algún modo) o por darle algún sentido a las situaciones de injusticia que hay en el mundo. Es algo que siempre me ha carcomido por dentro. Sé que soy una pobre ilusa, pero creo que la ingenuidad a veces está ligada con una forma de ver el mundo mucho más bonita y positiva así que prefiero vivir de ese modo que, al contrario.
 Un buen día, estando en un restaurante, entró un chico adolescente, estaba solo y era medio ciego. Fue directo a la barra a pedir y luego se sentó cerca de mí, cogió el menú y lo acercó mucho a sus ojos para poder leerlo. Pareciera que estuviera acostumbrado a aquel local porque sabía perfectamente donde sentarse y se le notaba cómodo. Cuando le vi mirar muy de cerca el menú, en ese momento, como en otros momentos de mi vida en el que me encuentro con gente que padece enfermedades (psíquicas o físicas), personas pobres, ancianos con reducida movilidad, gente que me cuenta sus dificultades… me invade un fuerte sentimiento de compasión, que no de pena, y es entonces cuando intento enseguida pensar algo positivo hacia ellos y se me ocurrió esto.
La compasión pasó a un segundo plano y lo que siento hacia ellos, es la más absoluta admiración por su increíble fortaleza y por la inmensa lección que nos aportan. Les miro como seres superiores que nos enseñan y que conseguirán un mayor premio debido a sus adversidades. Parto de la premisa no demostrada de que existe un más allá y que supongo, que debe ser mejor que esta realidad, si tenemos en cuenta que allí no hay un cuerpo físico que se enferme, envejezca o de la lata.
Creo que cuando alguien muere, se gradúa. Me gusta llamarlo así, le resta seriedad y le aporta un enfoque positivo. Vivir es difícil, aunque eso también conlleva su lado de magia, pues lo que más cuesta, más se valora. Creo que estamos aquí todos haciendo un master del universo, que venimos a aprender y a practicar el amor y que las personas que vienen con mayores hándicaps y dificultades, aquellas que padecen enfermedades, con condiciones peores o que sufren más que los demás, se gradúan con más puntos y esos puntos en el otro lado se recompensan.
Me gusta imaginar que deben hacerles grandes fiestas de graduación y que la alegría por haber conseguido graduarse con tantos puntos es mayor. Cuanto más dura sea la vida, o cuanto mayor sufrimiento físico, discapacidades, enfermedades o lo que sea que se padezca, más puntos tienen en el otro lado :)
Sé que la idea no puede ser más simplista y disparatada, casi como sacada de la cabeza de un niño de parvulario, pero, ¿y si fuera verdad?
Que tengáis un genial fin de semana y ya de paso, pongámonos a tener una feliz vida. Un abrazo.
 
Beatriz Casaus 2019 ©

sábado, 16 de febrero de 2019

Los otros 364 días de amor (que no son San Valentín)



Que sí, que San Valentín es muy bonito pero no deja de ser un día comercial en el que se consume con la excusa del amor hacia la pareja. Demostremos el amor los otros 364 días del año con acciones y hechos, en bajito y en privado, no solo con palabras bonitas y en redes sociales. 

Es por eso que no suelo mostrar fotos ni dedicatorias en público. Tenemos miles de fotos juntos, pero prefiero mantenerlas en nuestra intimidad, porque no necesito demostrar que nos queremos. El otro día me apeteció subir una foto y lo hice, pero en cualquier momento la puedo cambiar o eliminar, también según me apetezca. En todos estos casi siete años juntos no he subido más que dos fotos (contando con esta última) y es muy probable que no lo vuelva a hacer. 

¿Sabéis lo que es el amor verdadero? querer a alguien cada 
día más y mejor. Evolucionar en el camino gracias al cultivo de una relación sana y construida en un amor de verdad. En nuestro caso, nos amamos como nunca antes nos había pasado. Hemos pasado momentos buenos, otros increíbles, y también distanciamientos no por falta de amor o deslealtad, pero puedo decir que nunca nos hemos dejado de querer. Nadie me ha hecho sentir más querida y amada. Cada uno complementa al otro con sus diferencias y gracias a ello, se crece y aprende.

A todas esas personas que juzgan sin saber nada, que sienten envidia, o que intentan meterse o jugar sucio, lo siento por ellos y por el karma que acumulan y les mando un fuerte abrazo cargado de amor y todos mis deseos de que cambien esa forma de pensar y sentir que les genera tanta infelicidad y amargura.

Si las relaciones que mantiene la gente tuvieran la mitad del amor que el que nos profesamos, el mundo estaría repleto de personas satisfechas y llenas. Dejemos amar. Yo lo hago, y se vive en paz y cargada de amor. Y cuando uno está en paz y amor, (no me refiero solo al de la pareja) desea lo mismo a los demás. 

¡Feliz fin de semana!


Beatriz Casaus 2019 ©






domingo, 27 de enero de 2019

Primera poesía de 2019


"Escoge una persona que te mire como si fueras magia" (Frida Kahlo)

"El amor es una muestra mortal de inmortalidad" (Fernando Pessoa)


Sé que nadie lo entiende

Sé que nadie lo entiende,
pero vivo en un amor
que va más allá de una boca
que opta por palabras,
esas que me hacen sentir extraviada
entre sus limitantes fonemas.
Cómo hacer entender a alguien
que no está en mí lo que hay en mí.
De eso se encarga la poesía,
me consuela el cerebro,
tan práctico y puntilloso.
Los sentimientos no son palabras,
no nacen desde la cabeza
ni atraviesan el filtro de la mente parlanchina
que cree saber lo que dice,
pero no concibe lo que siente.
Nacen, rebeldes, desde una caricia
y revolotean en el pecho, quemándolo,
viven en el alma y el cuerpo
aprende a interpretarlos.
Sé que nadie lo entiende,
pero albergo un amor profundo
como los cimientos de la tierra.
Los mismos que una vez nos vieron crecer
con otra identidad,
bajo otras barreras.
Te quiero desde antes de conocerte
y te querré también cuando te olvide.
Eres el único que no eres simplemente gente.
Tú eres casa.
Sólo sé que sé amarte, como sé respirar.  
Tan automático y necesario.
Sé que nadie entiende que nos queramos tanto
sin firmar un contrato,
pero nuestro contrato no es de esta tierra.
No sigo reglas establecidas por otros
para hacer que todos seamos iguales.
La originalidad es la victoria
y ser genuino, el tesoro que todos buscan.
Sé que nadie lo entiende,
pero el amor no es para entenderlo,
sino para vivirlo.
Estoy tan acostumbrada a tus abrazos
que tengo la impresión que son la piel del amor.
Soy devota de las huellas que dejas.
Como una hormiguita las voy recopilando e
intento dejar marcas para saber el camino
hacia los momentos de dicha.
Ojalá supiera encontrar la solución
a este conflicto de intereses,
porque la única razón que sigo, son tus ojos.
Sé que nadie lo entiende,
pero es mi forma de quererte.
Que cada uno tenga la suya,
y que el amor crezca.

Beatriz Casaus 2019 ©



miércoles, 12 de diciembre de 2018

¿Te apuntas al cambio?


“La innovación es lo que distingue a los líderes de los seguidores” (Steve Jobs)

“Lo que vemos cambia lo que sabemos. Lo que conocemos cambia lo que vemos” (Jean Piaget)

“Yo no sueño en la noche, yo sueño todos los días. Yo sueño para vivir” (Steven Spielberg)

“Donde hay una empresa de éxito, alguien tomó alguna vez una decisión valiente” (Peter Drucker)



Nuestro sistema educativo no nos ha enseñado cultura financiera (como muchas otras cosas). Vivimos bajo la tendencia del ingreso-gasto (ahorrar en ocasiones se convierte en una utopía para la realidad de muchas personas y familias) y no tenemos conocimiento de todas las posibilidades de ahorro e inversión que existen en el mercado.

Se nos enseña a que se debe estudiar para luego trabajar en una empresa y ser empleado o como mucho, auto-empleado o funcionario, pero existen otras posibilidades, que se deberían enseñar, aunque quizá conviene que permanezcamos ignorantes… La posibilidad de conseguir libertad financiera es posible, para no ser esclavo de un trabajo que perpetúa un estilo de vida determinado y nos priva de otras opciones. Yo misma he sentido que “vivo en el trabajo y voy de visita a mi casa” y que no dispongo de lo más valioso que hay en la vida, que es mi tiempo. Si se pregunta a un moribundo en su lecho de muerte de qué se arrepiente, la mayoría contestaría que de no haber tenido más tiempo con sus seres queridos o de haberlo invertido en el trabajo y no en lo que de verdad les hacía felices.

Concretamente España, es el segundo país de la UE que menos emprendedores tiene. De algún modo está en nuestra cultura seguir el modelo de trabajo establecido y dar de lado a otros mecanismos que ya se han instaurado durante años en otros países. Es necesario conocer que además del emprendimiento hay otras opciones para la obtención de ingresos, pero para ello hay que abrir la mente y estar abierto a una nueva concepción laboral. Esta es una asignatura pendiente en España según las estadísticas. 

El industrialismo fue necesario durante un periodo de tiempo, pero su paradigma se está quedando obsoleto porque la sociedad ha cambiado y se está dando paso a una nueva forma de trabajo.  Es innegable que Internet tiene mucho que ver, pero también influyen otros factores como el estilo de vida, el tipo de familia, nuevas necesidades…  así que lo importante es adaptarse al cambio e integrarlo.

Según mi punto de vista, habría que empezar cambiando el propio concepto del trabajo comenzando por la misma palabra trabajo que viene del latín “tripalium” y que era una forma de tortura en la antigua Roma. Ya de por sí el término asusta y no me parece muy conveniente que se instaure en el inconsciente colectivo esa visión tan negativa. Utilizar un término nuevo para el intercambio de tiempo por dinero sería un paso en aras de conseguir el comienzo de un cambio. 

La meta es ser auto-suficiente a través de activos y pasivos que generen ingresos y así dejar de depender de una nómina para vivir, y abandonar también la dependencia del papá Estado, sobre todo teniendo en cuenta que España sufre una importante crisis en su Sistema Público de Pensiones y no es certero que en años venideros pueda ser sostenible, por lo que ir pensando en tener los ingresos necesarios para mantener una vida digna en la vejez, es un hecho que plantearse.

Tengo la creencia de que el S.XXI será pionero en nuevos paradigmas económicos que en la actualidad ya se están desarrollando y yo me quiero unir a la vanguardia de esas nuevas posibilidades. ¿Y tú?

Os recomiendo varios libros que ayudan a adentrarse en este tema: “Padre rico, padre pobre” y “El flujo del dinero” de Robert Kiyosaki , “La jornada laboral de 4 horas” de Tim Ferris o "Mueve tus ahorros y gánate un sueldo" de Francisca Serrano Ruíz.

¡Que tengáis una preciosa semana!


Beatriz Casaus 2018 ©

sábado, 17 de noviembre de 2018

A dónde

"Siempre gana quien sabe amar" (Hermann Hesse)


A dónde

A dónde va el tiempo que se va,
a dónde los abrazos que no se dan,
a dónde descansan los que no tienen consuelo,
a dónde se esfuma el amor que se fue,
a dónde caerás en tu vuelo,
a dónde se busca la belleza que desaparece,
a dónde te busco cuando ya no estás,
a dónde se dirigen las horas que se pierden,
a dónde se van los que nos dejan,
a dónde escapo si no puedo escapar,
a dónde voy si no sé dónde estoy,
a dónde pregunto si nadie sabe contestar.

Cuando no queda nada,
a dónde tengo que mirar,
a dónde va el dolor y cuándo se va,
cuando no hay camino a la vista,
a dónde debo virar.

A dónde puedo dirigir mis pasos ciegos,
a dónde callo lo que no puedo callar,
a dónde van los errores que cometemos,
de dónde viene la seguridad,
a dónde encontrar perdón,
a dónde huye la nieve de tu mar,

a dónde se esconde el sol en tu madrugada,
a dónde se vive sin corazón,
a dónde apago el fuego de tu mirada,
a dónde van los niños cuando se convierten en adultos,
a dónde corren las nubes tan deprisa,
a dónde se reparten los indultos,
a dónde me devuelven tu risa,
a dónde retorna el amor,
a dónde extiendo mi mano si no es a tu mano,
a dónde barro esta basura por sacar,
a dónde encuentro a un hermano,
a dónde se va la ilusión que desaparece,
a dónde termina un infinito mar,
a dónde va la juventud cuando se envejece,
a dónde acaba la eternidad,


a dónde te has ido,

a dónde.


Beatriz Casaus 2018 ©



miércoles, 3 de octubre de 2018

Una noche



Supongo que las personas que escribimos nos valemos de la creatividad y la inspiración para crear. En ocasiones utilizamos nuestros propios testimonios para poder superar heridas o como recurso para escribir, pero en otras muchas, la mayoría de las veces, escribimos para contar historias, aunque no sean autobiográficas y en algunas ocasiones difundir mensajes a través de ellas.


Ese es mi caso. Me gusta utilizar la imaginación para crear, soy poco metódica y en este caso en particular con este poema, pretendo además lanzar al aire una sugerencia, ¿y si elimináramos los juicios sobre las personas? aunque sea sobre un tema tan controvertido como es la infidelidad, pero se puede extrapolar sobre cualquier otro. No he tratado de escribir una apología, no estoy a favor ni en contra, mi única intención es reflejar los sentimientos de alguien a quien le sucede, sin juzgarle. Ver a través de sus ojos y sentir lo que siente. Ese ha sido mi ejercicio con este poema.

Espero que la disfrutéis y sobre todo, que seáis muy felices :)





Una noche


 No es casualidad

que la primera vez que te miré

fuera una noche fría de primavera.

Llena de flores de ocaso,

y ramos de sentimientos.


La luna cómplice nos miraba

reclinada desde su escondite,

tratando de desnudarnos con su luz,

prístina, como tú,
envuelta en jardines

de ruidos.


El cáliz de tu piel me alumbraba
como alumbra un faro en un mar de penumbra

sobre una dulce melodía,

a media voz entre un océano

de fuego y caricias.



La fiebre en tus abrazos diáfanos,

y el amor,

que brotaba de dos pechos libres.

Durante esa noche,

fui la única estrella de tu firmamento

que no durmió.


Dejamos al destino una próxima casualidad

pero impaciente yo, le tenté,

te busqué entre brumas de recuerdos,

de labios inundados de besos

y no te vi.


Hice acopio de todas mis fuerzas

e intenté alzar el rostro

hacia una nueva tormenta.

Caminé descalza de esperanza

por el árido suelo del tránsito
 
al olvido.


Al tiempo volviste a endulzar mi sed

como si me hubieras visto ayer.

Pero no era ayer, era tarde.

Ya había olvidado tus palabras lejanas

y vuelto a la tranquilidad de un amor,

que me amaba todas las noches.  


Heraldo del destino fue que nos viéramos

como si hubiéramos pactado en la otra vida

ese encuentro.

Nos convertimos en un binomio 

desproporcionado.

Me hablaste de esas cosas que se pactan

cuando se está enamorado 

y luego nadie cumple.


No es más infiel quien más ama.

Amar no puede ser un pecado

aunque sea a varias personas a la vez.

Los amantes son animales noctámbulos

que viven el eterno secreto de su amor

en la oscuridad de sus remordimientos.


No es casualidad

que la última vez que te miré

fuera una mañana fría de primavera

dulce, pero gélida,

como las lágrimas del rocío.

Cuando te creí ya te habías ido,

esta vez tan lejos,


que nunca volví de ti.


Beatriz Casaus 2018 ©










sábado, 8 de septiembre de 2018

El poder de la música


"La música es la mediadora entre el mundo espiritual y el de los sentidos". (Ludwig Van Beethoven)

"En la música es acaso donde el alma se acerca más al gran fin por el que lucha cuando se siente inspirada por el sentimiento poético: la creación de la belleza sobrenatural" (Edgar Allan Poe)

"La música es el corazón de la vida. Por ella habla el amor; sin ella no hay bien posible y con ella todo es hermoso" (Franz Liszt) 




Lo que tienen en común y comparten los seres humanos de diferentes culturas alrededor del planeta y desde el inicio de la humanidad han sido el desarrollo del lenguaje, algún tipo de creencia espiritual y la música. Por lo tanto la música va implícita en la naturaleza del ser humano y es un lenguaje universal, que no entiende de fronteras.

Amo escuchar música, no concibo vivir sin ella. Me gusta escucharla en los auriculares donde quiera que esté o en casa, pero alta para que me envuelva. Soy ecléctica y escucho de todo según mi estado de ánimo, desde rock, jazz, funcky, indie, electrónica, flamenco, reggae, bossa nova, cantautores, fados, hasta la música clásica... pero sólo pido un requisito, que sea buena. Por lo que en esta lista lo siento pero no entra el reggaeton ni nada que se le asemeje.

 Experimentos han demostrado que la música puede alterar tasas metabólicas, niveles de energía, digestión y liberación de endorfinas. Tal es el poder de la música y por ello se dice que es una medicina para el alma.

Un estudio además demostró que algunos estudiantes escuchando a Mozart mostraron mejores resultados en pruebas de razonamiento. Mozart es insuperable y sólo de un cerebro tan genuino y brillante podían nacer piezas como esta.

¡Buen fin de semana!¡Sed muy felices! :)