-¡Hola guapa! ¿Qué
haces, ya estás mejor? En el viajero ¿Te acuerdas dónde está? Sí, al que fuimos
hace dos meses que tú decías que era muy "chic"…sí, ahí. No, no te
preocupes…si era para ti… ¿todo? ¡¿Que te lo has comido todo?! Y… ¡¿cómo
estás?! mira que eres burra…no, no, si ya sé que tienes ansiedad…que ahora
tienes ganas de juerga… no me extraña…pues ya te digo, estamos en el Viajero.
Con Jorge. No, a él la da igual, dice que tiene ganas de conocerte más. ¿De qué
te ríes? Que te quiere conocer más, ¡qué se va a querer acostar contigo! ¡Que
mi amigo es gay Bárbara! y se acaba de enterar todo el local además. Oye, van a
venir más amigos de Jorge, así que arréglate un poco, no vayas tan
"jipi" que nos conocemos… ¿qué te hace tanta gracia? venga, vale, te
esperamos aquí. ¡Digo que te esperamos aquí! No tardes. Hasta ahora.
- ¿Era tu compañera?
- Se lo ha comido todo
Jorge, todo.
- ¡El pastel! Qué maestra tu compi….pero tú no te preocupes,
que venía de Ibiza.
(Riéndose exageradamente)
-Pensaba que sabía venir, pero he tenido que
preguntar y el chico al que le he preguntado (jadeando) me decía que si me iba
a llamar una ambulancia que si no sé qué.
-¿Pero qué
le has dicho?
- Le he preguntado por la calle ésta, y…empecé a
ver serpientes en los cuadros de su pantalón… qué rayada, (riéndose sola).
- ¿Pero te
encuentras bien?
- Está bien, está bien. Yo soy Jorge. ¿Te acuerdas
de mí?
- ¿Qué
tal? ¿Tienes el pelo muy raro, ¿no? (tocándole el pelo).
- Nos
tomamos ésta y te voy a acompañar a casa.
- ¿A casa?
¡Ni de coña! Yo me voy de fiesta hoy…
(A lo
bajini se dirige a Jorge)
-Parece que se le haya metido el espíritu de
Pocholo… como le pase algo, te la cargas.
- ¿Qué
estáis tomando? ¡Mojitos! ¡Me encantan! ¡Camarero, un mojito!
- Todo
esto es por tu culpa.
- ¡No me
lo puedo creer!
- ¿Y ahora qué te pasa?Parece que has visto un fantasma.
- Lo acabo de ver.Una alucinación de Javi.
- No es
una alucinación. Es él. Cambio de planes reina. Nos vamos de este sitio… ¿has
visto cómo tardan los camareros en servir?
- Tranquila,
ni que estuviéramos en el Palace… estarán haciendo la bebida.
- En serio
chicos, voy a pagar, tú Jorge, llévatela que nos vamos de aquí YA.
- Está con
ella.
- Ella,
¿Quién? ¿Qué dices Bárbara?
- Conla
otra. ¡No! Espera. ¡Yo soy la otra!
- ¿Qué vas
a hacer? ¡Por favor, Bárbara, ven!
- No te quería saludar, sólo... quería ver si estás bien, que
sigues vivo…veo que sí. Pensé que te había pasado algo, porque desapareciste…Te
veo bien acompañado o puede que no. Aunque tú sí que
no estás nada bien acompañada.
-Perdonad, es mi amiga.
Nos vamos.
-Sí, llévatela, que nos
está montando un numerito.
-¿Perdona? Numerito el
que das tú con tu maquillaje por Dios, que tienes la cara naranja y el cuello
blanco. ¡Pareces una cebra!
-Perdona bonita, pero...
-Ya está bien. Iros por
favor. Lo siento Bárbara.
-Me siento orgullosa de
mí misma.
-Yo también, me alegro
que le hayas plantado cara.
-Prefiero ser como soy
y capaz de sentir cosas tan bonitas como las que sentí que ser un trozo de
hielo y pasar por la vida sin pena ni gloria.
-Bien dicho. Vamos a
bailar.
Mientras se alejan, se les oye conversar al fondo.
- Buena idea, que sean dos. ¡Camarero! dos
mojitos.
- Yo creo
que está puesto. (Refiriéndose a un chico del local)
- ¿Que
está puesto? ¿Quién? ¿De qué?
- Que el
camarero se ha metido coca, ¿has visto con cuánta rapidez sirve, y el buen
rollito que lleva? antes oí decir a alguien que era su primer día y nadie está
tan feliz en su primer día y menos trabajando de camarero…
- Nunca lo
hubiera dicho… no distingo quién está puesto de quién no, pero tienes razón, se
le nota un poco hiperactivo. A ésta invito yo.
- Gracias.
- Entonces,
¿qué estudias? siempre te veo estudiando…
- Estoy
haciendo un curso de postgrado en pintura. Pinto cuadros. Estudié Bellas Artes.
- Qué
interesante, nunca había conocido a ninguna chica como tú.
- ¿A qué
te refieres como yo?
- Pues a
una chica tan bonita e interesante. Por los sitios te encuentras mucha chica
guapa, algunas despampanantes, pero luego hablas con ellas y dan ganas de salir
huyendo. Por eso estar contigo es diferente. Eres diferente.
- Vaya, se
me ha caído la varita del mojito.
- ¿Siempre
eres así de patosa?
- No sé
qué me pasa...
- Pues yo lo
que no sé porqué no viniste a la fiesta de la empresa.
- No me
apetecía, además esa semana tenía muchos trabajos que entregar.
- Qué pena…estuvieron compañeras tuyas. Son muy
guapas, por cierto.
- Sí, sí
que lo son. Qué buena música están poniendo. ¿Conoces a este grupo?
- No,
¿quiénes son?
- Bloc
Party. Estoy pensando que te he traído a este sitio y no sé si te gustará la
música… si quieres nos tomamos ésta y nos vamos.
- No, está
bien. Me gusta. Aunque yo soy más clásico, si acaso funcky para bailar. ¿Te
gusta Justin Timberlake? Me parece el mejor. Qué bueno eso de ser cantante,
haces videoclips con tías buenas, ganas un dineral, te conviertes en un
fenómeno de masas…si no me dedicara a lo que me dedico, me gustaría haber sido
cantante, o actor, porque cantar no canto muy bien. Incluso futbolista. Eso es.
Tener a todas las modelos a mis pies y estar forrado.
- A mí me
encanta la interpretación, pero no me gustaría ser famosa. Es decir, actuar es
muy enriquecedor. Te metes en la piel de un personaje al cual debes defender y
darle vida y eso es maravilloso, pero el mundo del glamour… todo eso me parece
asqueroso.
- Pero ser
actor sin ser famoso es una gilipollez. Ser actor para morirse de hambre, para
eso te haces limpiabotas.
- También
estoy escribiendo una novela.
- ¿De
verdad? ¿Sobre qué?
- Sobre
una pareja que lo deja todo y se van de roadtryp para salir de la rutina en la
que ha caído su relación.
- Si quieres te puedo dar alguna
idea… yo por ejemplo, aunque no lo parezca, soy un romántico.
- ¿Por
qué?
- Una vez
tuve una novia y la dije que hiciéramos el amor en todas las capitales de
Europa.
- Es
bonito.
- Es lo
más romántico que le he dicho a una mujer.
- ¿Cuánto
tiempo estuviste con ella?
- 8 meses.
Suficiente. Nunca me he enamorado de nadie.
- ¿Nunca?
- Se te ha
vuelto a caer la varita. Esta vez no te lo cojo que te acostumbras. Me estoy
terminando lo mío. ¿Nos pedimos otro?
- A mí ya
me ha subido bastante. ¿Te has fijado? van a empezar a tocar música en directo.
- Yo en lo
que me había fijado es en que tienes unos labios preciosos. Eres encantadora…
(Se besan).
Un grupo de chicos la miran sonriéndola, uno de
ellos levanta su copa y le grita:
- ¡Ya era hora! (Los demás le ríen la
gracia).
- ¿Nos
vamos a otro lado? Tengo unos amigos que me dijeron que estarían por la zona.
Te van a caer muy bien.
- ¿Cómo vas a ir a casa?
- Me
voy a coger un taxi.
- ¿Un taxi
hasta tu casa? te va a salir muy caro. Vente a dormir a la mía.
- No, no
puedo, mañana madrugo.
- Yo
también, por eso. Si vienes a mi casa vas directamente al trabajo, te duchas y
ya está. Yo te dejo un pijama. Y si quieres puedes dormir en el cuarto de
invitados. Aunque no me gustaría perderme cómo estás desnuda.
- De
verdad que no. Me cojo un taxi, estoy acostumbrada.
- Anda,
vente, mañana si quieres te llevo al trabajo en coche. ¡Taxi! sube.
- Es que estoy fatal, ayer me enteré que Javi
tiene novia y que la debió conocer mientras estaba conmigo...
- Vaya
gilipollas.
- Ya lo
sé, pero yo me había enamorado Thais…me monté mi propia historia en la cabeza y
he sido una completa gilipollas, porque lo peor de todo es que desde el
principio él me dijo que no había nada.
- Las tías
somos así… anda, levántate y lávate la cara.
- No
quiero, de verdad, quiero estar aquí para siempre.
- ¡Pues
vaya aburrimiento de vida que te espera entonces!
- Es que
he sido una estúpida (lloriqueando)… ¿por qué me acostaría con él la primera
noche?
- Pues
porque te encandiló…eso pasa mucho…hacen cualquier cosa para llevarte a la
cama, te hacen sentir la mujer más especial del mundo, y a la mañana siguiente
te despachan enseguida…para volverse loca nena… por eso hay que buscarse a uno
que sea bueno.
- Pero a
mí me gustaba él, ¡si es que me volvía loca!, su olor tan masculino, su cuerpo,
y lo peor de todo: no sabes lo que nos reíamos juntos…
- Será lo mejor...
- ¡Es lo
peor, porque me encanta que me hagan reír! (llora desconsoladamente).
- Ya lo sé
cariño, pero hay que olvidarse de eso... no recuerdes lo bueno, recuerda sólo
lo malo de él.
- ¡Pues
que era un egoísta! Y un creído…recuerdo una vez que estábamos en un
restaurante y me pidió que le cambiara el asiento porque había un espejo
delante suya y me dijo que no podía parar de mirarse.
- Qué
narcisista...
- Y un
superficial y un materialista, siempre tenía comentarios de tías buenas y
guapas… ¡pero me encantaba! como si no me diera cuenta de esos detalles
asquerosos y sólo viera lo bueno de él…
- Bueno,
ahora tienes que pensar en ti, no puedes quedarte aquí todo el tiempo echa un
asco… ¿has visto el día que hace? bueno, al menos eso parece, por la luz que
entra desde la ventanita del patio…
- Que no
tengo ganas Thais. Que apaguen la luz del sol por favor.
- Estoy segura que vas a conocer a alguien
mejor.
- Siempre
decimos eso y luego nos pasa lo que nos pasa. Que no viene ni en sueños.
- Sí va a
venir, estoy segura. Tú eres una mujer maravillosa y no hay que ser muy
inteligente para darse cuenta de ello. Eres encantadora.
- ¡Eso
mismo me decía él!, que era encantadora y que era interesantísima, yo le
contaba mi vida bohemia y le debía parecer un mundo tan lejano al suyo que le
impresionaría. Me decía además que de no haber sido abogado hubiera sido actor
o futbolista.
- Ahí lo
tienes, cielo, los dos trabajos más enriquecedores del ego. Era un completo
gilipollas, menos mal que te has librado de él… míralo de ese modo.
- Sí, es
cierto. De alguna manera, algo en mi interior me decía que lo dejara ir. Cuando
estaba con él me convertía en la mujer más patosa del mundo. Nunca se me han
caído más cosas con ninguna persona en mi vida. Yo creía que era de lo nerviosa
que me ponía, pero quizás ahora me doy cuenta que era mi propio cuerpo que
estaba incómodo y me lo demostraba de aquella manera.
- Tú
piensa así, ¿a dónde ibas a ir tú con un tipo como ese?
- Pues al altar Thais.
- Estás
loca, para divorciarte a los dos meses. Ese tipo de hombres sólo se quieren a
sí mismos. Usan a las mujeres. Nunca logran enamorarse.
- ¡Esa es
otra! Me dijo la primera noche que estuvimos juntos que nunca se había
enamorado.
- ¿Pero
cuántos años tenía?
- 32.
- ¡Dios
mío! Si con 32 años aún no te has enamorado es porque ese hombre no veía más
allá de su propio ombligo...
- Pensándolo fríamente es mejor así. Le odiaré
toda la vida. ¡Pero si ahora está con la chica esa quizás sí se haya enamorado
de ella! Y yo no conseguí que se enamorara de mí. ¡El problema soy yo!
- La tía
esa seguro que es igual que él, ¿no sabes el dicho de Dios los cría y ellos se
juntan? Tú eras demasiado para él, resultabas tan distinta que por eso le
fascinabas pero se ha ido a juntar con una que es igual a él, una materialista
tía buena que lo único que le preocupa es la combinación de su look.
- Si no la
conoces...
- No me
hace falta. Será una “niñata” de las que sólo tienen conciencia de sí mismas.
- La he visto en fotos en el
“Facebook” y es muy mona…y muy delgada.
- ¿No
ves?, una pija anoréxica que sólo le importa su físico. Tú vales mucho más.
- No creo
Thais. Si valiese más se hubiera enamorado de mí...
- Disculpa,
si él valiese más, se hubiese enamorado él de ti, cielo. No merece la pena
alguien así, ¡que se jodan el Ken y la
Barbie! verás cómo no duran más que la permanente de pelo liso que
tiene ella.
- ¿Cómo
sabes que tiene el pelo liso?
- Las
pijas siempre tienen el pelo liso y largo, es como si siguieran manteniendo el
estereotipo de princesitas. Además, ¿tú sabes lo que ese tipo de gente se debe
gastar en trapitos?
- Me
imagino. Cuando salía con él siempre intentaba ir espectacular, para
deslumbrarle, claro.
- Pues que
le jodan, no se lo merecía. Y en todo caso que te deslumbrara él a ti.
- Yo lo
hacía para gustarle.
- Cuando
un hombre se enamore de ti, lo hará hasta cuando te levantes por la mañana con
pelos de leona y sin maquillar.
- ¿Recuerdas
el vestido que te dije que me compré en Zara? Pues no era de Zara, era de
Pucci. Por eso en abril estuve trabajando de camarera, para poder sufragar los
gastos.
- ¿Te
gastaste tu sueldo en un vestido? Dios mío, ¡estás loca! Pero lo de camarera lo
dejaste hace mucho…
- Claro, cuando empezamos a vernos menos ya no tenía que
gastarme todo el dinero en estar divina… ¡estaba muerta! trabajaba toda la
semana 10 horas diarias y el fin de semana otras 6 horas cada noche en el antro
ese donde no había ventilación, y con lo que fumaban dentro que me traía olor a
tabaco hasta en el tanga… Pero lo peor de todo Thais, es que todo este tiempo
le he estado esperando…meses sin saber de él y yo pensaba que se debía a lo
liado que estaría en su trabajo nuevo y el listo estaría con la otra. Me he
pasado mañanas enteras chequeando mi e-mail cada 20 minutos por si me
había mandado un mensaje, pero nada. Incluso llevaba un calendario tachando los
días para volver a verle.
- ¿Pero él
nunca te dijo de volver a veros?
- Me dijo
en un mail hasta pronto, y yo pensé que sería pronto ¿no?.
- Chica,
te obsesionaste con él… tienes que aprender a distinguir entre la gente en la
que puedes depositar tu amor y en la que no.
- Qué
fácil es decirlo. Nunca aprenderé. Cada vez que me acuesto con alguien creo que
tengo el control, pero luego me voy dejando llevar y siempre acaba igual. No
los vuelvo a ver, o si les veo es sólo para eso. Quiero que se enamoren de mí,
pero no sé cómo…
- Tienes
que elevar tu autoestima, a lo mejor estás proyectando en los demás tu
necesidad y les das lo único que sabes que aprecian. Tienes que hacerte valer.
Que tú vales mucho, a ver cuándo te vas a dar cuenta…si quieres nos apuntamos
al “Meetic”. Una amiga me habló de ello porque ha dejado a su marido y se ha
ido a vivir a Mallorca. Y si la vieras, está como una quinceañera feliz y
contenta diciendo que lleva años viviendo una vida que no le correspondía y
ahora anda liada con uno 10 años menor. Hay que ir siempre hacia delante
Bárbara, aunque todo parezca una tormenta, el sol siempre vuelve a salir. (Se
enciende un cigarro) Cómo me gustan los domingos… es el único día de la semana
que sientes que puedes estar todo el día tumbada charlando sin hacer nada y sin
sentirte culpable.
- Oye... ¿y
si le escribo un e-mail llamándole de todo menos bonito?
- ¿Pero
para qué? ¿Para qué le subas más el ego de lo que lo tiene? si alguien no da
señales de vida es porque no quiere, porque no le interesa cielo. Hay que ser
fuerte y aceptarlo. No hay más historias. Si hubiera querido saber algo de ti,
te lo habría hecho saber. Cuando alguien quiere algo, remueve todo lo posible
para hablar contigo y al contrario pasa lo mismo, cuando no mueven ni un pelo
es porque básicamente, no les interesa.
- Pues por
mí básicamente se puede ir muy a la mierda.
- ¡Esa es
la actitud!
(Llaman al timbre).
-Aunque
sea Brad Pitt dile que yo no estoy.
- ¡Hola
Jorge!
- Te mandé
un sms esta mañana para irnos de cañas por La
Latina… ¿has visto el día que hace?
- Ya sabes
que aquí la única luz que tenemos es la que entra de la ventanita del patio.
Además mi compañera de piso está hecha polvo.
- Pues
hace un día precioso reina y después de este invierno fúnebre que hemos tenido
cualquier rayo de sol es una bendición para el "body". Arréglate y
dile a tu compañera que se venga y así la conozco más que con lo mona que es no
la permito que esté triste… Si yo tuviera su cuerpo la de colines que me iba a
comer...por cierto, he traído una cosa que me parece que os va a venir muy
bien.
Jorge revuelve entre su mochila y saca un
recipiente envuelto en un trapo de cocina.
- ¿Un
pastel? Sabes que estoy a dieta…
- Es un pastel especial, con un ingrediente especial:
marihuana. Como me dijo el médico que los porros ni verlos, he hecho este
pastel con lo quedaba en casa y como no lo puedo comer yo, porque sabes que
también estoy a dieta, te lo regalo, y apártamelo de la vista ya que vengo todo
el camino con el olor y casi caigo en la tentación de probar un cachito.
- Se lo
dejaré a Bárbara, si lo prueba puede que se anime un poco más.
- Dile que
viene de Ibiza y que no ha probado nada más natural en su vida ¿dónde está
ella?
Hace algunos años recuerdo abrir la puerta de mi nevera y pensar para mí misma en la cantidad desorbitada de plásticos que envolvían o conservaban productos, pensé en el desperdicio de ese material y me preguntaba si realmente todos esos plásticos serían positivos para nuestro organismo. Y es ahora, unos años después de aquel pensamiento que descubro por casualidad una entrevista en la contraportada del periódico de "La Vanguardia" (en Cataluña es el diario más leído) de una mujer estadounidense de 46 años fundadora del "Plastic Pollution Coalition".
Os invito a que leáis la entrevista y a que veáis el vídeo en el que explica resumidamente nuestra adicción al material sintético. Cuesta leer por lo incómodo que resulta pensar que estamos rodeados de forma permanente de plástico y de que no se nos mantenga informados sobre los efectos directos de su uso, además por supuesto del innegable efecto contaminador que provoca en el medio ambiente. La omnipresencia en nuestras vidas sin que nos demos cuenta de ello de este producto del que nadie nos dice nada, hace necesario que estemos conscientes del tema y de intentar reducir su uso en la medida de lo posible.
A lo largo de la historia de la humanidad, la mujer ha estado rezagada al monopolio del poder masculino, sometida al segundo plano y a merced de la voluntad de la figura patriarcal en su círculo familiar y más tarde en su vida sentimental a la de su cónyuge. Gracias a los derechos adquiridos a finales del S. XVIII mediante “la Declaración de los Derechos de la Mujer y la ciudadanía” y del Sufragio femenino de finales del S. XIX, la revolución de la mujer ha ido adquiriendo la tan ansiada igualdad de derechos entre sexos. Igualdad que se ha seguido reivindicando en el S. XX con la Declaración de los Derechos Humanos de la ONU (1948) y en nuestro país concretamente, mediante la Constitución del 78.
Desde tiempos inmemoriales, se ha conocido a la mujer como al sexo débil, discurso mediante el cual, se le ha tiranizado, abusado, ignorado, sentenciado y ajusticiado. Siempre a disposición del mandato masculino el cual ha sido ejercido por la fuerza provocando una subordinación en la que no existían los derechos básicos. En buena parte del mundo actual, este patrón aún se mantiene, sobre todo en las culturas musulmanas, siendo sin embargo “El Corán” un texto en el que aparecen derechos civiles de la mujer, derechos sociales y políticos, pero el machismo va mucho más allá que el propio Islam, y ha tiranizado a la mujer en esas culturas. Estos abusos de poder, también se encuentran vigentes en otras culturas, como es el caso de África, donde se practica aún la abominable práctica de la ablación a niñas o adolescentes en condiciones insalubres provocando en algunos casos, la muerte de la persona o el caso de la India, por citar algunos, en el que las niñas son desposadas a muy temprana edad con hombres mayores para el sustento familiar.
En Occidente, por nuestra parte, aunque la mujer está igual de reconocida que el hombre en derechos gracias al movimiento feminista de finales del S. XIX, se sigue retribuyendo menos dinero por el mismo trabajo realizado, lo cual es un insulto a estas alturas de la historia. Existe además a nivel mundial, el oficio más antiguo del mundo del que muchos mujeres caen presas de mafias osimplemente lo utilizan como forma de supervivencia comercializando con su propio cuerpo, o el caso de la pornografía en la que en ocasiones la mujer juega un papel sumiso y complaciente del hombre. En concreto, lo que más nos toca a las mujeres de hoy en día, es el hecho de poder compatibilizar la vida personal con la vida laboral. Este hecho se convierte en todo un reto que millones de mujeres llevan a cabo a diario y que no se sabe cómo, lo logran. Auténticas heroínas de cómics pero de carne y hueso que llevan el plato caliente de comida a sus hijos sin que les falte de nada mientras han pasado 8 ó 9 horas trabajando, han aguantado horas de transporte público y además lo hacen con la mejor de sus sonrisas dibujada en sus rostros. Aunque hoy no sea el día de la mujer, debemos acordarnos de los sacrificios y los milagros de nuestras madres y mujeres de nuestro alrededor que nos quieren y que llevan su vida de acuerdo al gozo ajeno. ¡Gracias mujeres de todas las épocas y de todos los continentes por haber dado la vida y felicidad a través de horas de sacrificio a vuestras familias y a toda la sociedad en general!
El vídeo que adjunto a continuación es un vídeo precioso en el que diferentes hombres, piden disculpas en nombre de todo el género masculino a la mujer. A mí personalmente me ha tocado el corazón y lo comparto para que se difunda.
El ritmo frenético que rige en nuestros días así como el modo de vida en el que vivimos provoca un estado de total agitación en nuestro interior al que no le damos la suficiente importancia o intentamos evadir con todo tipo de artimañas. Vivimos en un tiempo en el que lo único que importa es todo aquello exterior a uno mismo: la casa, el aspecto físico, el coche, el dinero, el trabajo... es decir, todo tipo de aspectos y objetos materiales. También se le da máxima importancia a las relaciones personales a las que acudimos casi de manera obsesiva para encontrar sentido en nuestras vidas. Concebimos ese sentido de nuestra vida como algo ajeno a nosotros mismos, algo que se encuentra en el exterior, sin reparar tan siquiera en la idea de que tenemos un interior por descubrir, y no me refiero sólo al interior que aparece en una radiografía hecha por Rayos X, sino más bien a un interior sutil e invisible ante nuestros ojos. Parece que tomemos conciencia de él sólo cuando nos sentimos mal, entonces nos atañe y nos ponemos manos a la obra para intentar sanarlo de cualquier modo posible. No se nos ha enseñado a apreciarlo y por lo tanto, no sabemos tan siquiera cómo acceder a él. Aquel que habla de ese interior es visto como un místico por lo que puede provocar cierta vergüenza hablar de ello cuando en realidad, debiera ser lo más importante en nuestras vidas y se debería enseñar desde pequeños en las escuelas como tantas otras cosas a las que se hace caso omiso.
En las escuelas se nos enseña, mediante el sistema de educación que prima, a competir para sentirnos mejor y para ser mejores en la sociedad. Sacar buenas notas es lo único que importa y no la adquisición en sí de conocimientos. Desde muy temprana edad se insta a los niños a que dejen de ser creativos para que aprendan historia, matemáticas u otras disciplinas, dando importancia a la memorización de conceptos y no a la creatividad y sensibilidad emocional. Se castra radicalmente la creatividad de los niños, quienes la poseen a raudales, para encauzarles por el mundo de la razón y la lógica. Mundo al que no quiero menospreciar en absoluto pero que a mi parecer se queda cojo sin la polaridad del mundo de las artes. Aquellos niños que no paran quietos en las aulas (quizás por el hecho de que tengan afinidad por la danza o por otras actividades que requieran un mayor ejercicio físico) se les denomina cruelmente como “hiperactivos” y en algunas ocasiones se les medica para que no muestren ese exceso de actividad que interrumpe el proceso de competitividad del resto del alumnado. Este aprendizaje en las escuelas, provoca que se relacione el hecho de sacar una buena nota con ser mejor que el otro y por lo tanto, nuestro concepto de nosotros mismos ya empiece a depender según nos consideren los demás y no por lo que somos cada uno de nosotros.
A medida que vamos creciendo nos vemos inmersos en todo tipo de mensajes a nuestro alrededor que provocan que nos identifiquemos con ellos y perdamos nuestra propia identidad.Si eres mujer, debes estar siempre perfecta y bella y para ello, debes consumir una lista interminable de productos que mediante su uso, provocarán que te parezcas al prototipo de mujer que se supone que debes ser. En el caso de los hombres también sucede esta identidad con el físico pero es un tanto menor ya que su autoestima está más ligada con el estatus social y el trabajo que se desempeñe o el coche que se tenga. Los medios de comunicación se ocupan de esta labor de lavado de cerebro ayudado por multitud de programas de TV, revistas, o demás productos de consumo.
En Oriente u otros lugares del mundo donde conservan una tradición milenaria sin embargo, es inconcebible este modo de ver el mundo. Están acostumbrados a no dejar que el ego sea lo único que les domine porque conocen que tienen un lugar interior sagrado al que se puede acceder sin necesidad de conectarse a una red inalámbrica sino simple y llanamente, escuchándose en silencio.
En la sociedad actual, las personas ocupamos nuestros días con innumerables tareas para no escucharnos. Nos da mierdo reservar un hueco al día para pensar o meditar, pues quizás si nos dejáramos ese espacio, aflorarían sentimientos que intentamos reprimir. Se nos ha inculcado unaforma de vida en el que eres según lo que tengas o lo que parezcas ser y esto ha llevado irremediablemente a que en la actualidad exista el más elevado porcentaje de la historia de la humanidad que sufre trastornos psicológicos.
Un ejercicio sencillo para conocer nuestro interior, es darnos cuenta de un hecho muy sencillo y cotidiano. Cuando preguntas a una persona cómo se llama, la persona suele responder que se llama “Fulanito” y cuando lo hace, suele poner la mano en el pecho y decir: Yo soy tal… o me llamo tal… no ponemos la mano en la cabeza para decir “Yo soy Juanito”, sino que la situamos en el pecho porque inconscientemente, relacionamos nuestra identidad, nuestro Yo, con nuestro corazón.
Cuando conectamos con nuestro interior, dedicando para ello aunque sea unos minutos al día, se descubre un camino directo a nuestras emociones, a nuestra intuición y a un mundo nuevo que sabe perfectamente que no depende de nada más para ser feliz.
208 euros el billete de clase preferente. Un dineral para un tren que sale a primera hora de la mañana. ¡Dios mío, no sé si voy a ser capaz de sobrevivir dos horas y media en este tren!, parece que me ahogo en tan pequeño espacio, menos mal que llevo esta camisa tan ligera... voy a tener que pedir una tila doble o tomarme el lexatín caducado que llevo en la cartera siempre por “si acaso”... Me siento destrozado. Estos 4 días en Barcelona han sido como tocar el cielo y el hecho de regresar a la cruda realidad me hace caer desde allí arriba sin paracaídas para mitigar el golpe. Estoy hecho polvo, como si me hubieran dado una paliza. Haber pasado tiempo con Leonor ha sido el mayor regalo que nadie me pudiera haber ofrecido. Su sutil compañía, que te dice todo aunque no articule palabra me ha reconfortado hasta la última célula de mi organismo. Y ahora aquí estoy. No he tenido el coraje para abandonarlo todo y quedarme con ella y vuelvo a lo conocido, al delirio de lo conocido. Mi mujer es una santa ahora que lo pienso por estar conmigo, ¿quién se casaría con alguien tan perdedor?... Leonor es un cielo, pero al mismo tiempo es un cielo gris y frío. No me ha respondido a ninguna de mis insinuaciones, sólo me ha sonreído y me ha preguntado que qué tal estaba yo, si era feliz, y hemos hablado de muchos temas ajenos a nosotros, ¡pero cómo voy a ser feliz si lo único que me hace feliz es ella! Me siento como un adolescente al que una simple sonrisa del ser querido le provoca felicidad sin necesidad de nada más. En ese aspecto, me vuelvo contento a Madrid. A un Madrid poco jocoso.
Pasé sólo la primera noche en el hospital, al día siguiente la dieron el alta y la mandaron a casa. Ha pasado muchas horas durmiendo y durante esos largos ratos conversé con su hermana Erika, su único familiar en Barcelona. Erika me contó la historia brutal de la infancia compartida de las dos hermanas. Resulta que su padre fue alcohólico y maltrataba a su madre y a las dos niñas. A los 15 años, Leonor decidió abandonar el hogar e irse a vivir con sus abuelos, pero al año y pico tuvo que regresar al hogar parental porque sus abuelos no la podían mantener. Durante ese tiempo, su padre empezó a abusar sexualmente de Erika que por aquel entonces era una niña. Y cuando volvió Leonor, también de ella. Su madre era una mujer hundida por el maltrato psicológico pero un día, cogió a sus dos hijas y les dio todo lo que había ahorrado para que escaparan lejos de allí. Les dijo que ella no las podía acompañar porque no podía dejar a su padre, debía seguir ahí, aguantar, porque para ella no había otro horizonte, que la habían educado así...pero que ellas no tenían por qué seguir viviendo ese sufrimiento. A Leonor le dio una pena enorme no poder llevar a su madre consigo pero la preocupación por la salud mental de su hermana pequeña la impulsó a hacerlo. Llegaron a Barcelona casi con lo puesto y allí Leonor se buscó las habichuelas por ella y por su hermana. Leonor trabajó en todo tipo de trabajos para mantenerse y llamaban todas las noches a su madre desde un teléfono público para pedirla que se fuera con ellas y para contarla cómo habían pasado el día, sin embargo su madre nunca aceptó y eso es algo que las niñas nunca entendieron, ni perdonaron. Leonor no consiguió formarse en nada. Su hermana sin embargo había aprovechado el tiempo y se sacó el graduado pagado con el esfuerzo del trabajo de Leonor y con el dinero de las ayudas del estado. Erika ahora estudia una carrera universitaria y Leonor lleva años trabajando de camarera en el bar donde ya lo conocí.
Una hora y 40 minutos. Estoy abrumado por Leonor, por su historia y por su presencia. Ahora puedo entender mejor por qué ella es así. No me quiero ni maginar el calvario que ha pasado desde tan joven. Su padre, los abusos, los abusos a su hermana, el sufrimiento de su madre y la poca valentía en su decisión de abandonarlas a su suerte, el papel de madre de su hermana, sus trabajos… Es una chica tremendamente fuerte e inteligente. Pena que no haya tenido la oportunidad de demostrarlo. Ojalá pudiera ayudarla en ese aspecto. En mi oficina hay mujeres trabajando que no tienen ni la E.G.B. finalizada, quizás podría meterla de administrativa y con el tiempo convertirla en mi secretaria. Ella es lo suficientemente lista como para aprenderlo todo. Tiene una mente rápida y capacidad de sobra para hacer cualquier cosa que se proponga. Además es culta, le encanta leer y aunque no tenga ningún título que la avale, es capaz de mantener conversaciones de todo tipo ya sean de temas científicos como de cualquier trivialidad.
Ahora que lo pienso su hermana también posee esa dulzura y amabilidad, en vez de ser violentas o problemáticas es como si lo único que quisieran dar al mundo es todo el cariño que ellas nunca recibieron. Son como dos ángeles mutilados. Leonor ha estado en su mundo estos días pero sé a ciencia cierta que es porque ya no se fía de ningún hombre. Creo que ni siquiera de mí. Ella misma me ha reconocido que ha vagabundeado el amor en la cama de cualquier hombre que le mostrara un mínimo de atención. Un modo muy particular de buscar afecto... ningún hombre en su sano juicio se acuesta con una mujer para eso, sólo pensamos en lo mismo y no es en cariño precisamente. ¡Me pongo enfermo sólo de pensar que ha pasado por las camas de tantos hombres!… Mi Leonor, que es una gran chica... pero yo no soy una ONG y no puedo ayudarla más que ofreciéndola trabajo, no puedo abandonar a mi familia para que se conviertan también en beneficiarios de los servicios sociales. Los quiero demasiado como para hacerles pasar por eso.
Una hora. El camino de vuelta presenta un paisaje diferente. Dejar el mar atrás siempre da pena y adentrarse en las tierras áridas de Castilla, en sus interminables llanuras, en sus cálidos tonos y “la terrible estepa castellana” como decía Machado, provoca un choque. Este paisaje seco, amarillo, lleno de campos de cultivo me provocan ganas de salir corriendo por ellos. Ese dicho lo aprendí de mi abuela materna. Era de Cuenca y quería ser actriz pero trabajaba en el campo antes de venirse a vivir a Madrid. Recuerdo que me contaba que cuando estaba trabajando en el huerto, le daban ganas de salir corriendo por los llanos hasta llegar al escurridizo horizonte, que siempre era una línea horizontal... La aridez de Castilla aporta dureza en el carácter de las personas. Eso lo sé. Hay que ser muy fuerte para vivir en Madrid, por ejemplo. Los inviernos son muy duros, llegamos a veces a bajo cero y los veranos son extremadamente calurosos, sin una playa que los suavice. Su gente es dura también, caminan a toda prisa por la calle sin razón a veces y están acostumbrados a largas horas de transporte público, que se ha convertido en el nuevo hacinamiento del s. XXI según mi opinión. Es difícil estar en Madrid y al mismo tiempo es enriquecedor. Un dilema, como todo en mi vida, claro.
Una hora para llegar a Madrid, para ver a mi mujer, me ha dicho que me viene a buscar con el niño y que de allí nos vamos a comprar unos muebles para el jardín que los ha visto de oferta, me imagino que el niño sí que me preguntará por el viaje y me dolerá no decirle la verdad, así que le hablaré de la playa que a él le encanta. Vuelta a la rutina. El martes es el cumple de mi mujer y creo que el mejor regalo que la podría dar son presentarle los papeles del divorcio. No se merece que no la quiera. Mi corazón ya no pertenece a este sitio, se ha quedado a quinientos kilómetros de aquí y a nivel del mar.
¡Leonor! Es lo primero que me viene a la cabeza cuando me despierto... Mirar la monotonía del paisaje me ha medio hipnotizado y me he quedado dormido, ya sólo quedan veinte minutos para llegar a la capital. ¡Qué alegría me da siempre volver a Madrid! Me dan cosquilleos en el estómago cuando quedan pocos kilómetros para llegar, ya sea que viaje en avión, coche o tren, siempre tengo esa sensación…cuando paso más de 2 días fuera de aquí ya lo echo de menos y cuando vuelvo a recorrer sus calles, me siento en casa.
Tres llamadas perdidas en el móvil y un mensaje nuevo, a ver de quién son…