lunes, 14 de noviembre de 2011

Finales


Comienzo por el final.

A cada segundo
muere un momento
y los primeros
en llegar a la meta
saborean la gloria del triunfo.
-¿El principio de otra partida
o el final del juego?-

El instante en que acabó una sonrisa,
nació el amor
que te tengo.
-¿El invierno concluye
o ha nacido la primavera?-

El mar, 
antes fue lluvia,
y antes de eso,
fue también
la desembocadura de un río.

Olvidar,
me ayuda a recordar
que parar de moverse,
es la única oportunidad
de estarse quieto.

Yo antes era guerrero
ahora he fundido mi armadura
para convertirme en un cubito de hielo
que durante siglos fue una cascada
infinita.

Cambio una actitud,
y me invento nuevos valores,
nuevas posibilidades
 para perder los estandartes,
a una realidad distinta.


Los finales,
                                  están  
                                  sobrevalorados.


¡Qué ingenua es la oruga
porque no sabe que al final,
se va a convertir en mariposa!   


Beatriz Casaus 2011©
  



sábado, 12 de noviembre de 2011

Atmósfera



A ti,
sólo te percibo en la atmósfera celeste.
lncongruencia de un viernes.
Sostienes a un amigo
pero no sabes que él,
en realidad
te sostiene  a ti.

Respiro,
el humo del dióxido de carbono
mientras nos besamos.
Intercambiamos el oxígeno,
que le pertenece al espacio
y  nosotros,
también somos espacio.

El nitrógeno de una carcajada
el mismo que hay en el océano,
el de Júpiter,
el de aquellos,
que vivieron antes que nosotros.

A ti,
el dilema de verte en las alturas.
Cuando la falta de oxígeno
me obnubila,
o es la conciencia la que se obnubila
cuando te ve.

Un fin de semana de mayo,
cómo olvidarlo
si desde entonces te respiro:
Argón, neón, helio y metano.
Si eres el único vicio,
que exige cordura.

No sabes que al mirarme,
el hidrógeno del agua de tu copa
ahora es parte gaseosa
de un río.
.
Tu amigo se ha ido.
La atmósfera no está a 100 km de altitud
la puedo tocar con mis manos.
Sólo va a durar una noche
y esa noche
se ha evaporado.

Beatriz Casaus 2011 ©


viernes, 11 de noviembre de 2011

Amor y sexo para dummies

Aquellos lejanos parientes del amor: autoengaño, esperanza y ya te llamaré.
La nula educación sentimental,
El inexplicable uso del desamor como arma de destrucción nociva para el corazón humano.

Las cosas que nunca se dijeron y se quedaron a medio camino entre el tintero y la paciencia desmesurada de una mejor amiga.

El descubrimiento sexual por la ausencia de ropa interior en las barbies y kenes.

Los amantes a los que nunca puse nombre.

Las primeras lecciones de las ilusiones rotas.

La desidia en los besos robados a los corazones no disponibles y desconectados.

El crimen de los arquetipos femeninos.

La ineficaz búsqueda de agradar al género contrario.

Los altos niveles de azúcar que se disparan en los cuentos que nos contaron de niñas y el mismo nivel de azúcar del carbón de los reyes magos.

La ceguera en las miradas de los que no saben apreciar las cosas que tienen.
Las lágrimas saladas que nunca se secaron.

Las amenas conversaciones íntimas mientras te depilan tus zonas íntimas.

Las confesiones embriagadas de los fines de semana a desconocidos.

Los baños en el océano de la desconfianza mutua.

La extraña razón en los consejos que te dan los que nunca se los aplican para sí mismos.

Los automáticos mecanismos de defensa cuando te das cuenta que le gustas a alguien.

El fácil recurso del darte a medias, refrigerando las sensaciones en la nevera de la lógica.

La creencia en la quimera de la proporción del cuerpo al devorar helados a cucharadas.

El reiterado uso del preservativo como prevención del enamoramiento nocturno.

Las incontrolables neurosis cuando no contestan a los mensajes que nunca deberían haber sido enviados.

Las aforadas discusiones en taxis cuando los semáforos están en rojo.

Los besos que me dieron en sueños y los que anhelaba por las mañanas al despertarme.


Las veces que me han reconocido como alma gemela cuando ni tan siquiera se reconocían a sí mismos como almas.

Todos los momentos que me he identificado con unos labios cuando lo único que hacían eran sonreírme,
sin sonreír.


Beatriz Casaus Julio 2010 ©

martes, 8 de noviembre de 2011

Si lo podemos soñar, lo podemos conseguir.

De nuevo, un deseado cambio en mi vida. Dejo esta ciudad, Barcelona, la cual me ha ofrecido todo un aprendizaje vital que me ha hecho crecer en todos los sentidos. Ha marcado un antes y un después en mi vida y sé que vuelvo con mucha más fuerza, y más YO. Estaré por poco tiempo en mi amado Madrid y de allí me iré a otro sitio, porque alguien me lo ha pedido... ahora, más que nunca, me siento capaz de todo y más conectada con todos. Os dejo este precioso escrito de Walt Disney para que os motive y así consigáis todos vuestros sueños ;)
Yo por mi parte, siempre seguiré los míos. ..




Decidí triunfar (Walt Disney)

Y así después de esperar tanto, un día como cualquier otro decidí triunfar…
decidí no esperar a las oportunidades sino yo mismo buscarlas,
decidí ver cada problema como la oportunidad de encontrar una solución,
decidí ver cada desierto como la oportunidad de encontrar un oasis,
decidí ver cada noche como un misterio a resolver,
decidí ver cada día como una nueva oportunidad de ser feliz.

Aquel día descubrí que mi único rival no eran más que mis propias debilidades,
y que en éstas, está la única y mejor forma de superarnos,
Aquel día dejé de temer a perder y empecé a temer a no ganar,
Descubrí que no era yo el mejor y que quizás nunca lo fui,
Me dejó de importar quién ganara o perdiera,
ahora me importa simplemente saberme mejor que ayer.

Aprendí que lo difícil no es llegar a la cima, sino jamás dejar de subir.
Aprendí que el mejor triunfo que puedo tener,
es tener el derecho de llamar a alguien “Amigo”.
Descubrí que el amor es más que un simple estado de enamoramiento,
“el amor es una filosofía de vida”.

Aquel día dejé de ser un reflejo de mis escasos triunfos pasados
y empecé a ser mi propia tenue luz de este presente.
Aprendí que de nada sirve ser luz
si no vas a iluminar el camino de los demás.

Aquel día decidí cambiar tantas cosas,
aquel día aprendí que los sueños son solamente para hacerse realidad.
Desde aquel día ya no duermo para descansar,
ahora simplemente duermo para soñar.


Siempre me encantó el sentido de humor de Will Smith, pero después de haber visto este vídeo, me parece una persona enooorme. Este vídeo va muy acorde con el anterior texto, ¡que lo disfrutéis y que disfrutéis siempre!



¡Millones de abrazos!

Beatriz Casaus 2011 ©

sábado, 5 de noviembre de 2011

Un soldado cualquiera

Cuando entró en la sala el general Klaus, Steve esbozó una leve sonrisa pues intuía algo de esperanza en el rostro del general. Era un hombre menudo y medio calvo. Todos decían de él que era gentil y considerado a pesar de su cargo y que había llegado allí por su gran inteligencia.
-Todo va a salir bien- le dijo Klaus.
Steve no le contestó pero se aferró a aquellas palabras como a un clavo ardiendo y confió en que no le mintiera.
Mientras salíamos de la habitación, le pregunté desconsolado. 
-¿Cómo lo sabe mi general? está muy mal y ni siquiera le hemos podido curar las heridas, está perdiendo mucha sangre-
- No me gusta resignarme a ver cómo pierdo a otro de los nuestros. Se va a poner bien, sea como sea.
-¡Pero usted no es médico!- me encontré chillándole sin querer.- Perdone, señor.
-Todos perdemos los nervios en estos momentos y es en estos momentos donde demostramos lo que somos. Aquí nos volvemos más personas aunque cueste creerlo. No se preocupe.
-Podríamos pedir ayuda si damos el apellido de Steve. Estoy seguro que ayudaría a que llegasen antes los del equipo móvil.
-¿Usted cree que a Steve le puede salvar el dinero de su familia? ¡Claro que no!. Fue muy valiente en alistarse voluntariamente pero su linaje no le sirve de nada aquí. Lo que le va a curar son las medicinas que no llegan y nuestra esperanza. Es lo único que nos queda y lo que nos hace fuertes. Vuelva a su puesto inmediatamente.
Yo había sido un soldado entre tantos otros que había dejado su país para alistarse  y así darle un futuro a mi hijo de dos años. No había finalizado la escuela y el ejército me pareció la salida perfecta para poder regresar con dinero bajo el brazo. El riesgo era alto pues la vuelta no era segura. Steve sin embargo, provenía de una  familia acaudalada y no necesitaba estar en aquel infierno. Contra todo pronóstico, se había alistado tras acabar la universidad. Recuerdo una noche que no podíamos dormir en la que Steve me confesó que no le encontraba sentido a su vida y que sabía que aquel sitio al menos, le daría otra perspectiva de las cosas. Yo le decía que estaba loco, por eso nos llevábamos bien. Él y yo nos conocimos en el cuartel, ambos íbamos en misión  de paz, sin embargo, en uno de sus arrebatos de protagonismo, Steve se había ofrecido a salir a por provisiones teniendo la nefasta suerte de que estallara una mina debajo de las ruedas del vehículo que conducía, destruyendo parte del fuselaje blindado. Él era el único ocupante y estaba muy grave.
-¡Espere soldado!
-Sí, señor.
-¿Ha visto la sangre que corre por sus venas?
-Claro, señor. Fui yo quien le encontré moribundo en la carretera, el que le trajo hasta aquí.
-Aunque le parezca obvia la pregunta, respóndame soldado. ¿De qué color es la sangre de Steve?
-Roja, mi general.
-Eso es lo primero que aprendemos en cuanto llegamos aquí. El color de la sangre. En todos es la misma. Y desde luego, no es azul. Se pondrá bien. Recemos para ello pues..
Beatriz Casaus 2011 ©

viernes, 28 de octubre de 2011

Incondicional


Yo no soy fan
Yo soy,
 incondicional.

Pero si hay que ser fan,
lo soy de Benedetti,
de su corazón coraza,
de su no te salves,
de su posibilidad de palabra.

Porque si hay que ser fan,
soy fan de Liszt
de manos que hablan,
de virtuosismo creativo
y de un saber ilustrado.

Porque,
 si hay que hacerse fan,
lo soy de Verdi,
de Otello a los 70 años,
de tantas obras escritas
y de un Shakespeare cantado.

Si uno dice ser fan,
yo digo que soy fan de Truman,
de periodismo con rebeldía
amante de libros,
de hombres,
y genio
a sangre fría.

Si hay que ser fan,
me siento de Klimt,
quien en vez de pincel
pintaba con coraje
la esquiva realidad
de un mundo cambiante.

Y usted se preguntará,
¿por qué admiro a los que ya no están?
Disculpe,
yo valoro lo que perdura,
a sabiendas de lo que se vende
siempre tiene,
fecha de caducidad.

Beatriz Casaus 2011  ©

Corazón Coraza  (Mario Benedetti)

Porque te tengo y no
porque te pienso
porque la noche está de ojos abiertos
porque la noche pasa y digo amor
porque has venido a recoger tu imagen
y eres mejor que todas tus imágenes
porque eres linda desde el pie hasta el alma
porque eres buena desde el alma a mí
porque te escondes dulce en el orgullo
pequeña y dulce
corazón coraza

 
porque eres mía
porque no eres mía
porque te miro y muero
y peor que muero
si no te miro amor
si no te miro

 
porque tú siempre existes dondequiera
pero existes mejor donde te quiero
porque tu boca es sangre
y tienes frío
tengo que amarte amor
tengo que amarte
aunque esta herida duela como dos
aunque te busque y no te encuentre
y aunque 

la noche pase y yo te tenga
y no.
 



                                                      ("El árbol de la vida" Gustav Klimt)

 

jueves, 27 de octubre de 2011

Sueños de amor (Liebesträume)


Sueños de amor


Una vez soñé que lo tenía todo

que te tenía a ti  

que me tenía a mí

soñé que me pertenecía el cielo

del que caí desnuda

para que me tocaras

que el mundo,

porque yo estaba en él

te parecía más seguro

soñé que me soñaste

y que en ese sueño

no había olvido

que al mirarme

desaparecía la neblina

en las cumbres

de un precipicio

soñé

que jugábamos a amarnos

sin importar

salir ilesos

que nos mirábamos

como dos presos

que acaban de salir

de su prisión

soñé

en la brevedad de los momentos

cuando lo veía todo claro

cuando todo cobraba sentido

cuando gritabas al tiempo que parara

porque estabas enamorado

soñé que tú vivías en todas partes

y que desde todas partes

me veías

que las canciones

comenzaban por el final

y que si volviera a nacer

te encontraría

soñé que tu presencia era la mía

y que las puntas de mis dedos

no limitaban la piel

que me cubría

soñé que me mirabas

como si mis ojos fueran tuyos

y que te besaba

como si tu boca

fuera la misma

una vez soñé que sobrevivimos

juntos

al mismo naufragio

unidos

no veríamos las miserias

de los que no soñaban

y se ahogaron

entonces soñé

que los días

no tenían veinticuatro horas

sino todas las que quisiéramos

cuando soñabas

existías en mí

y desde dentro de mí

estabas tú

diciéndome

que me volvería joven

al cumplir años

soñé que los días

no eran días sino noches

para pasarlas recostada

a tu lado

que pronunciabas mi nombre

en silencio

que volvías con un ramo de mil rosas

para pedir perdón

como los necios

soñé que me acariciabas

como acaricia el mar a la orilla

una vez soñé que me despertaba

y desde entonces ya no me dormía

una vez soñé que tenía todo

que te tenía a ti

y que me tenía a mí.

 
Beatriz Casaus 2011
 

Inspirado en los nocturnos "Sueños de amor" de Franz Liszt (Liebesträume).